Arbitraje notarial en Málaga

Una de las decisiones más importantes que tomas en tu vida es comprar una vivienda. Para aquellos que tienen una segunda residencia y quieren alquilarla también es un sin vivir el pensar a quién vas a meter en tu piso o si te pagará o no la mensualidad.

Seguro que además muchos de vosotros desconfiáis a la hora de gestionar el papeleo que supone la compraventa o alquiler.

Cuando un proceso de compraventa se inicia, nadie espera que una de las partes intervinientes vaya a echarse para atrás en el proceso. Pero, ¿qué pasa si esto finalmente ocurre? ¿Qué hacer cuando una de las partes no cumple con lo pactado en el contrato de arras?

Papeleo, notarios, burocracia…Un sinfín de dudas que acaban por mermar las ilusiones de estrenar o alquilar casa.

El resultado puede convertirse en una pesadilla llena de abogados y procuradores que, además de alargar el proceso durante años debido a la lentitud de la justicia ordinaria, genera unos costes mucho mayores que el beneficio al que podemos optar, aunque el juicio finalmente se resuelva a nuestro favor.

El arbitraje notarial es nueva fórmula que os permite hacer una operación inmobiliaria con todas las garantías y de forma segura. Se trata de una iniciativa que permite que las partes implicadas puedan afrontar la operación de compraventa y/o arrendamiento con total seguridad jurídica. Además, en el caso de que surja algún conflicto antes de la escritura notarial, el notario puede resolverlo ya que ejerce de árbitro, lo que dota a la operación inmobiliaria de una gran seguridad y fiabilidad.

Gracias a esta figura y su intermediación, si eres el comprador no solo podrás recuperar el dinero que hayas entregado como reserva, sino que podrás exigir lo que legítimamente te corresponde, que es el doble de lo entregado en concepto de arras penitenciales. Y todo de una forma rápida y económica.

En el caso de que seas tú el vendedor, debes saber que, si surge un conflicto con el “Contrato de arras” que habéis firmado, es necesario resolver el contrato para tener vía libre de cara a volver a vender tu vivienda. De no hacerlo así, el contrato que has firmado estaría incumplido, pero en ningún caso resuelto.

En caso de que una de las partes intervinientes del contrato no cumpla con lo pactado, un notario árbitro se encargará de resolver el contrato en un plazo máximo de un mes, emitiendo un laudo arbitral (documento equivalente a una sentencia firme).

En el caso de los alquileres, los propietarios ahora tienen la posibilidad de recurrir al Arbitraje Notarial, de forma que podrán afrontar el alquiler de viviendas y locales con tranquilidad y confianza, puesto que en el caso de que se produzcan impagos, podrán cobrar las rentas y agilizar el desahucio de su inquilino, todo ello con un notable ahorro en el coste. Asimismo, los futuros inquilinos, al pedirle al propietario someter al Arbitraje Notarial el alquiler de la vivienda, además de velar por sus intereses, estarán demostrándole su predisposición y ofreciéndole la tranquilidad que necesita.

Sabemos que la parte jurídica es algo a lo que muchos clientes le tienen auténtico terror, en el proceso de compra-venta, por eso nos esforzamos día a día para que no te tengas que preocupar por esa sensación nunca más.

La formación y la consecución del certificado oficial de excelencia en arbitraje notarial no es más que otra muestra de ello, y de la transparencia y sinceridad que, día a día, trabajamos duro por conseguir

Nuestros logros siempre se relacionan con la manera en la que nos preocupamos por nuestros clientes.

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